El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, indicó que la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) obligaría a la ciudad a ajustar 459 millones de dólares del presupuesto aprobado para el ejercicio fiscal del 2026, debido a un cambio en la definición de inversión que excluye como “prioritarias” áreas clave para el desarrollo urbano y social.
Además, el Concejo Metropolitano tendrá que ajustar o eliminar la inversión en rubros como, por ejemplo, educación, salud, inclusión, control, transporte, ambiente o emergencias. “Decidir qué cortar será la tarea de los concejales”.
Así mismo, Muñoz insistió que su administración ya destina el 100% de los recursos que recibe del Gobierno central a inversión, superando incluso el 70% establecido. En ese sentido, cuestionó una visión reducida del desarrollo basada únicamente en obra física: “El cemento y la obra por sí sola no son desarrollo. Desarrollo es garantizar derechos: educación, salud, movilidad, cultura y el derecho a la ciudad”.
Mientras tanto,el concejo aprobó la resolución en defensa de la institucionalidad de la capital, y dispuso a la procuraduría metropolitana presentar acciones legales ante la Corte Constitucional, incluida la solicitud de medidas cautelares, el objetivo suspender la aplicación de la reforma al COOTAD, tras considerar que vulnera la autonomía municipal y pone en riesgo programas esenciales para la ciudadanía.
Finalmente, el presupuesto municipal previsto para el 2026 alcanza los 1.042 millones de dólares, 612 millones dólares orientados a inversión, 375 millones de dólares provienen de transferencias del Gobierno Central y según la explicación de la Administradora General, Grace Rivera, se destinan en su totalidad a obras y proyectos. A estos se suman 237 millones de dólares adicionales generados por ingresos propios, lo que evidencia que el Municipio ya cumple con la normativa, al asignar el 100 % de estos recursos a inversión y no únicamente el 70 %.