Operativos de fiscalización se desplegaron en terminales y puntos de despacho de Quitumbe, El Labrador y La Ofelia este 5 de mayo para verificar la prestación del servicio de transporte público. El resultado, la Secretaría de Movilidad evidenció un alto nivel de incumplimiento por parte de las operadoras: de 64 evaluadas, solo siete mantuvieron operación activa, mientras que 57 no registraron servicio efectivo durante el periodo de control.
“Estamos operativos desde las 05h30, en función del toque de queda, recorriendo paradas y despachos de buses. Hemos verificado que no existen unidades alimentadoras en circulación”, dijo Javier Vique, funcionario de la Secretaría de Movilidad de Quito. Frente a estos resultados, el alcalde Pabel Muñoz anunció el inicio de los procesos administrativos sancionatorios conforme a la normativa vigente. De acuerdo con la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, las operadoras que no cumplan con sus obligaciones podrían enfrentar multas de hasta 8 Remuneraciones Básicas Unificadas.
Por lo que, los informes técnicos y jurídicos por parte del personal de fiscalización, notificaciones formales a las cooperativas para que presenten sus descargos y justifiquen la ausencia del servicio seguirá el proceso normal, emisión de sanciones en caso de no existir una respuesta satisfactoria y emitirán las notificaciones respectivas a las distintas cooperativas, precisaron.
Mientras tanto, el sistema municipal: Metro, Trolebús y Ecovía, operó con normalidad, dentro de los horarios del toque de queda. El alcalde Muñoz pidió incrementar la capacidad de traslado al máximo, garantizando la continuidad del servicio. Dispuso la suspensión del Pico y Placa y el monitoreo permanente de la situación.
El Municipio reitera que el transporte público no es discrecional y que la ciudad no puede verse afectada por medidas que perjudiquen a la ciudadanía.