LABORATORIOS BAGÓ ALERTA SOBRE EL SEDENTARISMO COMO UNO DE LOS MAYORES RIESGOS PARA LA SALUD EN LA ERA DIGITAL

La automatización, el teletrabajo y uso prolongado de pantallas han transformado la rutina diaria de millones de personas. Hoy, pasar más de ocho horas sentado frente a un computador se ha convertido en una práctica habitual que está impactando directamente la salud física y metabólica.

Según, la Organización Mundial de la Salud, cerca de 1.800 millones de adultos en el mundo no realizan la actividad física mínima recomendada. La entidad advierte que la inactividad física aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.[1]

“El cuerpo humano no fue diseñado para permanecer inmóvil durante tantas horas. La falta de movimiento sostenido altera funciones metabólicas, musculares y cardiovasculares, generando efectos que pueden impactar significativamente la calidad de vida”, dijo el Doctor, Gregory Celis, asesor médico de Laboratorios Bagó.

Para el Ministerio de Salud Pública del Ecuador, el sedentarismo incrementa el riesgo de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y afecciones cardiovasculares.

Además, advierte que la falta de actividad física afecta la salud física, mental y musculo esquelética, especialmente cuando se mantienen hábitos prolongados de inactividad y tiempo excesivo frente a pantallas.

En cambio, los síntomas cada vez más frecuentes en personas con rutinas digitales intensivas, como dolor cervical y lumbar, fatiga crónica, trastornos del sueño y agotamiento físico y mental, revela un estudio publicado en el 2024 en la revista Preventive Medicine, el uso excesivo de pantallas se asocia con un menor bienestar psicológico y una reducción en la calidad de vida.

Mientras tanto, “el cansancio constante, incluso después de actividades simples, puede ser una señal de alerta relacionada con el sedentarismo. Muchas veces se atribuye únicamente al estrés laboral, cuando existe una respuesta física del cuerpo ante la falta de movimiento”, señaló Celis.

Finalmente, este escenario, hace que los especialistas recomienden incorporar hábitos sencillos que ayuden a reducir el impacto del sedentarismo en la salud: Realizar pausas activas de 3 a 5 minutos cada hora durante la jornada laboral. Levantarse y caminar brevemente después de largos periodos sentado, alternar momentos sentado y de pie mientras se trabaja, priorizar escaleras o caminatas cortas en lugar del uso constante de transporte, reducir el tiempo recreativo frente a pantallas fuera del horario laboral. Mantener al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, como recomienda la OMS e incorporar ejercicios de movilidad y estiramiento para prevenir molestias musculares y articulares.

 

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