El Día Mundial de la Fibromialgia, busca visibilizar una enfermedad crónica que todavía permanece rodeada de desconocimiento, desinformación y estigmas. Aunque millones de personas conviven con esta condición en el mundo, muchos pacientes tardan años en recibir un diagnóstico adecuado debido a la complejidad de sus síntomas y a la ausencia de pruebas específicas para detectarla.
La Fibromialgia se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga persistente y alteraciones del sueño.
También, puede provocar rigidez muscular, dificultad de concentración, problemas de memoria y agotamiento físico y mental, afectando de forma directa la calidad de vida, el entorno laboral, las relaciones sociales y el bienestar emocional de quienes la padecen.
De acuerdo con estudios internacionales, la Fibromialgia afecta aproximadamente entre el 2 % y el 8 % de la población mundial, dependiendo de los criterios diagnósticos utilizados. En el Ecuador, investigaciones desarrolladas en Cuenca identificaron una prevalencia cercana al 2 % dentro de enfermedades reumáticas analizadas.
“La Fibromialgia suele ser difícil de identificar porque no existe un examen único que confirme la enfermedad. Muchas veces los resultados tradicionales aparecen normales y eso provoca que el dolor se minimice, se normalice o incluso se confunda con otras patologías”, explicó el Dr. Emilio Cárdenas, Especialista General de Arcamia.
Más allá del dolor físico, la enfermedad puede generar ansiedad, depresión, aislamiento social, estrés, sensación de incomprensión y disminución de la autoestima, especialmente en pacientes que enfrentan largos periodos sin respuestas claras sobre su condición.
Frente a este escenario, médicos y especialistas insisten en la necesidad de abordar la Fibromialgia de forma integral. Hábitos como mantener rutinas de sueño, incorporar actividad física suave, mejorar la alimentación y reducir el estrés forman parte del manejo recomendado para disminuir crisis y mejorar la funcionalidad diaria.
“El autocuidado sostenido cumple un rol fundamental. No existen soluciones inmediatas ni fórmulas milagrosas. Lo importante es construir hábitos que permitan mejorar progresivamente la calidad de vida del paciente”, sostiene Cárdenas.
Mientras tanto, los especialistas advierten el problema en la actualidad, la automedicación y el consumo indiscriminado de productos promocionados en redes sociales.
Finalmente, Arcamia impulsa conversaciones enfocadas en bienestar integral, prevención y suplementación responsable, promoviendo decisiones informadas sobre salud y autocuidado.