El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) advirtió sobre el aumento de la temperatura diurna y los altos índices de radiación ultravioleta previstos entre el 6 y el 9 de agosto. El pronóstico del 5 de agosto ubicó a varias zonas del país entre 6 y 12: de alto a extremadamente alto.
Los cielos despejados de la época seca favorecen la exposición, pero el calor no mide el riesgo. La radiación UV afecta la piel en días frescos o nublados. “La radiación ultravioleta no se ve ni se siente. El protector solar debe formar parte de la rutina diaria, no quedar reservado para la playa”, indicó María Emilia Arcos, especialista asesora de ARCAMIA.
En cambio, los cinco errores que reducen la protección, escoger el producto solo por el número del FPS, un FPS alto no basta si la etiqueta no indica protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB. La recomendación general comienza en FPS 30; ante índices muy altos o extremos, ARCAMIA sugiere FPS 50 o superior. Para realizar deporte o entrar al agua, la fórmula debe indicar resistencia al agua. Aplicar una capa demasiado fina, una cantidad insuficiente reduce la protección real. Para rostro, cuello, nuca y orejas, una referencia práctica consiste en extender dos líneas de producto sobre los dedos índice y medio. Un adulto requiere cerca de 30 mililitros para cubrir toda la piel expuesta del cuerpo, colocarlo justo al salir, no reaplicar durante el día y confiar solo en el protector solar, ninguna fórmula bloquea el 100 % de la radiación. El INAMHI aconseja evitar la exposición prolongada entre las 10h00 y las 15h00 cuando el índice es muy alto o extremo. La sombra, la ropa de tejido cerrado, el sombrero de ala ancha, las gafas con filtro UV y una hidratación adecuada completan el cuidado.
Pero cómo escoger un protector para todos los días. Un buen protector solar ofrece amplio espectro, FPS suficiente, respaldo sanitario y una textura compatible con el tipo de piel. En Ecuador debe contar con notificación sanitaria obligatoria. La etiqueta debe identificar el lote, responsable de comercialización, instrucciones de uso y vigencia. Las personas con melasma, rosácea, dermatitis o que siguen un tratamiento dermatológico necesitan una recomendación profesional antes de escoger el producto.
Para los menores de seis meses, la principal medida consiste en evitar el sol directo y utilizar sombra, ropa que cubra brazos y piernas y sombrero. Cualquier uso de protector solar en esta etapa debe consultarse con el pediatra. Desde los seis meses, se recomienda un protector de amplio espectro, resistente al agua y con FPS 30 o superior. Ante la intensidad de la radiación en Ecuador, ARCAMIA prioriza fórmulas pediátricas FPS 50+.
Mientras tanto, una alternativa del catálogo es La Roche-Posay Anthelios UVMune Dermopediátrico SPF50+ para el rostro. Un adulto debe supervisar la aplicación y renovarla cada dos horas o después del contacto con agua, sudor o toalla.
Finalmente, “La eficacia depende de una aplicación suficiente y constante. Por eso, la textura y el tipo de piel pesan tanto como el FPS”, los productos mencionados se encuentran en ARCAMIA y en los puntos de venta de Quito y Cuenca, explicó María Emilia.