De cumplimiento obligatorio es el protocolo de bioseguridad en la sede de la Asamblea Nacional al cual deberán regirse, tanto el personal legislativo, cuanto administrativo y asistentes a las sesiones presenciales que se efectuarán el próximo 14 de mayo, cuando se instale el nuevo período legislativo el 24 de mayo, en el Cambio de Mando Presidencial y en la última sesión del Pleno presidida por César Litardo.
El instrumento de bioseguridad, elaborado por la Función Legislativa y aprobado por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, en sesión del 28 de abril de 2021, expide lineamientos con el fin de reducir el riesgo de transmisión y contagio de la COVID-19 en estos actos.
Para el acceso a las instalaciones, el requisito es presentar la prueba tipo PCR o antígena, con 48 horas de anticipación al inicio del evento, cuyo resultado sea negativo o, a su vez, el certificado de vacunación con dosis completa hasta 24 horas previas, información que será ingresada en la dirección web: seguridad.higiene@asambleanacional.gob.ec
Esta exigencia permitirá el acceso para participar de los actos presenciales que se desarrollen e incluye a periodistas y medios de comunicación, a quienes se les entregará su respectiva acreditación de prensa. Quienes no cuenten con un resultado negativo de la prueba PCR o antígena, no podrán ingresar a la Asamblea Nacional.
En el instructivo se detalla la determinación de aforo por cada salón de la Asamblea Nacional, acogiendo las directrices del COE nacional, que establece la reducción en el 30 % de su capacidad. Es por ello que la planta baja del Salón “Nela Martínez” estará habilitado para 192 personas.
Además, solo 22 asistentes de la prensa y medios de comunicación acreditados, mientras que la planta alta del mismo salón estará habilitada para 208 personas.
El salón “José Mejía Lequerica”, se ubicaran, en la planta baja a 100 personas y en la parte alta a 72.
Los cálculos de aforo fueron realizados conjuntamente con el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito y validados por el máximo organismo de emergencia nacional.
El documento establece el uso de mascarilla, distanciamiento físico con, al menos 1,70 metros de distancia, lavado y desinfección de manos, incluyendo el uso de alcohol y gel desinfectante en el interior del Palacio Legislativo.
Adicionalmente, al ingreso a la sede, deberán desinfectar manos y calzado en las máquinas automáticas y alfombras instaladas en los accesos principales. Estos dispositivos rocían una solución desinfectante de alcohol y emiten luz ultravioleta; quienes ingresen a la Asamblea Nacional deberán cumplir con los flujos unidireccionales para el ingreso y salida de las instalaciones.
El protocolo señala la prohibición de ingerir alimentos o bebidas al interior de la sede; detalla la instalación, en los ingresos al salón Plenario, de cámaras termográficas para la detección de la temperatura de los asistentes y de asistentes que no estén con mascarilla.
En el recinto legislativo será la Escolta Legislativa la encargada del control en el ingreso y salida. Podrán retirar de las instalaciones a quienes no cumplan con las disposiciones. Junto con los brigadistas, harán respetar el sentido unidireccional de ingreso y salida, así como el flujo para el tránsito de personas.
Los brigadistas de emergencia, con apoyo de médicos y enfermeras de la Unidad de Gestión de Salud Ocupacional de la Asamblea Nacional y del Ministerio de Salud Pública, se encargarán de medir la temperatura corporal, oximetría y proveer del producto de desinfección de manos a los visitantes.
Finalmente, la ventilación e higiene de superficies también son puntos que detalla el documento, si se detectara un caso sospechoso con sintomatología de la COVID-19 en la Asamblea Nacional y cómo actuar frente a tal situación, está claro para su control, es decir hasta el más mínimo detalle está considerado para precautelar la salud de los asambleístas y los asistentes.