El avance de las herramientas virtuales está transformando positivamente el panorama del emprendimiento femenino en el Ecuador. Lejos de ser solo canales de entretenimiento, las plataformas digitales se consolidan como infraestructura clave para que las mujeres alcancen el éxito bajo sus propios términos.
Avon presentó los resultados de su informe “Sacateladuda: Hablemos de Tecnología”, la investigación demuestra cómo la adopción digital está acelerando su desarrollo y reduciendo brechas. Los resultados revelan que el 72 % de las ecuatorianas considera que el entorno digital es un ecualizador clave para alcanzar la equidad de género.
Para las mujeres independientes, la tecnología es sinónimo de crecimiento y organización. El estudio revela que las herramientas digitales fortalecen el tejido comercial femenino en tres ejes fundamentales: Las plataformas virtuales les permiten ampliar su alcance y conquistar nuevos clientes de forma inmediata.
“Hoy la tecnología se ha convertido en un recurso clave para que más mujeres puedan emprender, gestionar sus negocios y ampliar sus oportunidades. En Avon estamos comprometidos con acercar estas herramientas digitales y fortalecer las habilidades necesarias para que puedan aprovecharlas plenamente. A través de nuestro modelo de venta directa, más de 370 mil consultoras de belleza en Ecuador, Perú y Colombia impulsan sus propios emprendimientos y encuentran en la tecnología una aliada para hacer crecer sus negocios, llegar a más personas y desarrollar todo su potencial”, manifestó Alexandra Oliva, gerente de Reputación y Comunicación Corporativa de Avon para el Mercado Andino.
También, la tecnología está redefiniendo los hábitos de consumo de belleza en el país. El 78% de las ecuatorianas coincide en que la tecnología ha democratizado la industria cosmética al hacerla más accesible e incrementar la percepción de calidad de los productos.
Finalmente, aunque persisten retos y creencias tradicionales por superar en la sociedad, el entusiasmo y la capacidad de las mujeres por dominar el entorno digital demuestran que el futuro de la autonomía en Ecuador ya es una realidad presente.